Casa ubicada en El Marqués, Querétaro, calculada a base de mampostería confinada mediante muros de block de concreto de 14 cm de espesor, diseñados conforme a los criterios estructurales y de estabilidad establecidos por la normativa vigente. Los sistemas de piso fueron resueltos mediante losa nervada de concreto armado, permitiendo optimizar claros, reducir cargas muertas y mantener una integración arquitectónica limpia y funcional.
La cimentación fue proyectada a base de losa de cimentación de concreto armado con contratrabes integradas para incrementar la rigidez global del sistema y controlar deformaciones diferenciales del terreno, proporcionando un comportamiento estructural uniforme y eficiente. Asimismo, todas las trabes fueron completamente embebidas dentro del peralte de la losa nervada, logrando una transición armónica entre estructura y arquitectura, favoreciendo espacios interiores más limpios, estéticos y de mayor altura libre.
El proyecto fue desarrollado buscando una sintonía entre desempeño estructural, funcionalidad y lenguaje arquitectónico, permitiendo que cada elemento resistente trabajara de manera integral con la propuesta espacial de la vivienda. Se verificaron efectos por cargas gravitacionales, acciones sísmicas y comportamiento global de la estructura, garantizando seguridad, rigidez y durabilidad en cada uno de los elementos que conforman el sistema estructural.








